Ricardo Álvarez, gerente municipal de Puno, ha rechazado las acusaciones de colusión y omisión de funciones que enfrenta por su gestión en la municipalidad provincial de San Román. Álvarez calificó estas denuncias como infundadas y aseguró que siempre actuó con transparencia, afirmando que las acusaciones tienen un trasfondo político.
Las denuncias están relacionadas con la ejecución del proyecto de mejoramiento de los servicios de salud del Cono Sur en San Román. Según Álvarez, todas las decisiones tomadas durante su gestión siguieron los protocolos legales establecidos. Además, destacó que muchas denuncias anteriores en su contra ya fueron archivadas por falta de pruebas.
El exfuncionario señaló que algunos integrantes de la actual gestión formaron parte de su administración y fueron removidos por cuestionamientos internos, lo que, según él, podría explicar la intencionalidad detrás de las acusaciones. Álvarez sugirió que hay intereses políticos involucrados, aunque evitó mencionar nombres específicos.
Sobre los señalamientos por el manejo de recursos durante la pandemia, Álvarez aseguró que todos los suministros se destinaron a los centros de salud locales y negó cualquier irregularidad. Finalmente, reiteró su disposición a colaborar con las investigaciones para aclarar los hechos y confió en que las instancias legales resolverán el caso.
