El excandidato presidencial Roberto Sánchez Palomino anunció en Juliaca que no reconocerá la proclamación de Keiko Fujimori como presidenta del Perú. Denunció una vulneración grave al proceso electoral y confirmó la articulación de una coalición política para exigir justicia por los mártires del 9 de enero.
El líder de Juntos por el Perú informó sobre acercamientos con otras fuerzas políticas. Reveló que trabajan en una alianza con los movimientos liderados por Ricardo Belmont y Alfonso López Chau. El objetivo principal será instalar una comisión que investigue y sancione los crímenes de Estado.
Sánchez precisó que esta coalición priorizará la reparación integral a los deudos. “Las vidas son irrecuperables, el Estado cometió un crimen y tienen que darle justicia”, declaró durante su visita al local de la Asociación de Mártires. La nueva bancada sumaría más de 56 diputados.
El ex candidato calificó de ilegal la proclamación realizada por el Jurado Nacional de Elecciones. Explicó que existía una apelación pendiente por resolver al cierre de su conferencia. “El propio reglamento dice que no puede haber una proclamación con un debido proceso pendiente”, sostuvo.
Anunció la presentación de una medida cautelar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Señaló que se modificaron las reglas sobre la digitalización de actas del voto extranjero. “Eso no es seguridad jurídica, eso no es respetar la ley”, enfatizó visiblemente molesto.
Sánchez exigió a Keiko Fujimori pedir perdón público a la región Puno como primer gesto político. Cuestionó que Fuerza Popular haya obtenido más de 96 mil votos en una zona duramente golpeada por la represión. Calificó de burla atribuir la victoria legislativa al respaldo puneño.
El dirigente condicionó cualquier diálogo a la derogatoria de las leyes procrimen. Advirtió que su movimiento ejercerá una “resistencia patriótica democrática” si el nuevo gobierno no respeta los derechos humanos. Anunció una conferencia política nacional para definir nuevas movilizaciones.

