Cuatro presuntos delincuentes fueron arrodillados en la Plaza de Armas de San Gabán, con carteles en el pecho que decían «soy delincuente». Este hecho fue el resultado de una extensa investigación realizada por las rondas campesinas de los distritos de San Gabán y Macusani, en la provincia de Carabaya, quienes actuaron ante la constante ausencia de la Policía Nacional en la zona.
La captura fue producto de un trabajo conjunto entre ambas rondas campesinas, que identificaron a estos individuos como presuntos responsables de robos de vehículos, asaltos en carreteras y hurtos en viviendas dentro de esta jurisdicción. Estos delitos venían afectando de manera constante a la población de estos distritos de la región Puno.
Tras su detención, los cuatro sujetos fueron trasladados a la base de las rondas campesinas del distrito de San Gabán, donde permanecen bajo custodia mientras continúan las investigaciones. Este proceso se realiza bajo la cadena ronderil, un mecanismo de justicia comunitaria que permite a estas organizaciones realizar diligencias antes de entregar a los detenidos a la Policía.
Durante el interrogatorio, algunos de los detenidos habrían reconocido su participación en los delitos. Sin embargo, la identidad de los cuatro individuos no ha sido revelada, ya que aún están sometidos al proceso interno de las rondas campesinas, que busca esclarecer si están vinculados a otros hechos delictivos.
La población de ambos distritos, cansada de la falta de acción de la Policía Nacional frente a los robos de vehículos y los constantes asaltos en las carreteras, respaldó la intervención de las rondas campesinas. Su labor de investigación se ha convertido en una de las principales formas de seguridad frente a las organizaciones criminales que operarían en esta zona de Carabaya.
Las rondas campesinas señalaron que, una vez concluyan todas las diligencias dentro de sus facultades legales, los cuatro presuntos delincuentes serán entregados a las autoridades policiales para que continúe el proceso conforme a la ley peruana.
