Entre lágrimas, Sonia Hilasaca, una humilde comerciante y madre de familia, hizo un llamado público para recuperar sus pertenencias perdidas el pasado jueves en la avenida La República, a la altura del terminal zonal de San Miguel. La mujer viajaba como copiloto en una motocarga cuando una bolsa cayó inadvertidamente del vehículo, conteniendo ropa de su bebé, pañales y su capital de trabajo.
La afectada relató que su hijo la transportaba en la motocarga, colocando todos sus bultos en la parte posterior. Durante el trayecto, una de las bolsas se desprendió sin que pudieran percatarse del momento exacto de la caída, dejando a la madre en una situación económica crítica al perder la ropa de su bebé y dinero.
Al regresar al lugar de los hechos, vecinos informaron a Hilasaca que la bolsa permaneció en la vía durante varios minutos hasta que una mujer la recogió y se la llevó. La comerciante logró acceder a grabaciones de cámaras de videovigilancia donde se observa claramente a una ciudadana recogiendo y llevándose sus pertenencias, confirmando el testimonio de los testigos.
La humilde madre de familia, quien trabaja los fines de semana vendiendo alimentos desde su motocarga para mantener a sus cuatro hijos, manifestó que el dinero perdido constituía todo su capital de trabajo. El monto extraviado no superaría los 500 nuevos soles, pero representa un golpe devastador para su precaria economía familiar, dejándola sin recursos para continuar con su pequeño emprendimiento.
Sonia hizo un emotivo llamado a la persona que recogió su bolsa, solicitando que le devuelva al menos las prendas de su bebé o parte del dinero. «Soy de bajos recursos económicos y ahora me he quedado completamente perjudicada por esta situación», expresó visiblemente afectada mientras compartía su número telefónico para posibles contactos.
Para quienes puedan tener información sobre el paradero de las pertenencias o deseen ayudar a la afectada, Sonia ha proporcionado su número de contacto: 986 847 504. La familia espera que su llamado llegue a la conciencia de quien recogió la bolsa, confiando en que prevalezca la empatía ante su difícil situación económica.