El presidente del Frente de Defensa de la Contaminación de la Cuenca Coata, Roger Huacani Paye, expresó su descontento ante la aparición de dirigentes ambientalistas convertidos en candidatos políticos, quienes anteriormente defendían la cuenca y el lago Titicaca, pero ahora buscan cargos como congresistas, diputados, senadores y alcaldes, una situación que calificó como aprovechamiento de un problema social y ambiental.
Huacani señaló que estos dirigentes se aprovecharon de la problemática ambiental con intereses personales, cuando la vocación de un líder social debería ser el servicio a la comunidad y la defensa de los derechos fundamentales de la persona humana, tal como les encomendaron sus bases al elegirlos para luchar por los intereses colectivos de la sociedad afectada.
El dirigente cuestionó cómo estos candidatos financiarán sus campañas políticas, considerando que se necesita dinero tanto para la inscripción como para la campaña electoral, y advirtió sobre la posible existencia de terceras personas involucradas en el financiamiento, ya que la política nacional y regional se ha mercantilizado hasta convertirse prácticamente en un negocio donde todo gira en torno al dinero.
Huacani denunció que la democracia y la política se han desnaturalizado porque la población ya no elige por conciencia al mejor ciudadano, sino que todo se maneja con dinero, una situación que ha desvirtuado los principios fundamentales de la representación democrática y el servicio público desinteresado.
El presidente del Frente de Defensa indicó que incluso hay dirigentes que lucraron en Lima aprovechando los aportes del poblador común durante sus viajes a la capital, información que conoció a través de medios de comunicación y reuniones realizadas en la ciudad de Juliaca, lo que ha generado desconfianza entre la población.
Huacani llamó a la población a dar su respuesta y el mejor castigo en las ánforas durante la votación, no apoyando a estos dirigentes que luchaban supuestamente por intereses comunes, pero en realidad lo hacían por intereses personales, dejando claro que la ciudadanía debe pronunciarse contra quienes se aprovecharon de sus cargos.
