El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, nombró a Juliaca y Puno entre las zonas donde el Estado ordenó disparar contra civiles durante las protestas de 2022 y 2023, en un mitin en Manchay, Pachacamac.
Sánchez pronunció su discurso ante unas 300 personas en la cancha del sector Los Claveles, con camisa blanca y sombrero, acompañado de su plancha presidencial completa y dirigentes sociales de la zona sur de Lima.
«Han mandado asesinar a hermanos en Andahuayla, en Huamanga, en Juliaca, en Cuzco, en Huancayo, en Arequipa, en Puno, en Pichanaqui, en Chao», denunció el candidato ante los asistentes reunidos en Pachacamac.
Menores de edad entre las víctimas del sur
El candidato subrayó que siete de las víctimas eran menores de edad, fallecidos no por palos ni piedras sino por balas del ejército y la policía, en referencia directa a las muertes registradas en el sur del país.
Sánchez vinculó estas muertes con una lógica de discriminación étnica, señalando que el sistema judicial aplica doble estándar según el apellido: Castillo, Palomino, Huanca, Mamani o Quispe no reciben la misma justicia.
El mitin registró también la presencia del candidato al Senado Mercedes Castillo Terrones, quien respaldó el discurso e insistió en que la impunidad sobre estas muertes es central para entender la movilización electoral del sur peruano y los sectores históricamente olvidados por el gobierno de turno.

