En el 152 aniversario de la provincia de Sandía, que se celebra el 5 de febrero, dirigentes y pobladores volvieron a alzar su voz para exigir a las autoridades regionales y nacionales la construcción de la doble vía Juliaca-Sandia, una demanda histórica que sigue sin respuesta.
La obra, según señalan, es urgente para garantizar viajes seguros y evitar los constantes accidentes en una ruta que está deteriorada, angosta y llena de riesgos.
Aidé Macedo Argandoña, expresidenta de la Asociación Cultural «Waraqueros de Sandia», afirmó que este es el pedido más sentido de la población. «No queremos más promesas, necesitamos acciones.
Viajar por esta carretera es un peligro constante», declaró. Macedo explicó que el tramo actual, de una sola calzada y en mal estado, pone en riesgo a cientos de familias, comerciantes y turistas que transitan diariamente entre ambas localidades.
Detalló que el mal estado del camino no solo dificulta el transporte de pasajeros, sino que también frena el desarrollo económico de Sandía, una provincia ubicada en la selva puneña.
«La carretera está llena de baches, derrumbes y curvas peligrosas. En época de lluvias, el riesgo de accidentes se multiplica», advirtió. Este año, incluso los cuatro conjuntos de danzas originarias que participaron en el concurso de la Virgen de la Candelaria tuvieron que sortear obstáculos y demoras para llegar a Puno, movilizándose solo por fe y devoción, pero con gran dificultad.
«Los agricultores pierden sus cosechas porque los camiones no pueden circular con seguridad, y los estudiantes llegan tarde a sus clases», señaló. La doble vía, agregó, no es un lujo, sino una necesidad básica para conectar a Sandia con el resto de la región y el país.
