Múltiples derrumbes en las carreteras del distrito de San Juan del Oro, provincia de Sandia provocan aislamiento de poblaciones. La caída constante de tierra y la inoperatividad de maquinaria dificultan el paso de vehículos, así como la llegada de ayuda a las comunidades afectadas. Esta situación mantiene en vilo a los pobladores.
Según detalla el corresponsal de Pachamama Radio, Mauro Benito, la principal preocupación en Sandia radica en la ruta hacia San Juan de Oro, donde un derrumbe de gran magnitud mantiene el tránsito restringido. Dos máquinas del gobierno regional trabajan en la zona, pero la persistente caída de material impide una solución rápida y segura para los transportistas de ambos lados.
La situación se agrava en la jurisdicción de Yanahuaya, donde otro deslizamiento representa un peligro constante para las unidades que se atreven a transitar. La población señala que los buses interprovinciales y otras unidades quedaron varados en Yanahuaya durante la noche debido a estos riesgos.
Un nuevo problema surge en el río Llamillami, justamente donde ocurrió el vuelco de una cisterna, pues otro derrumbe de grandes proporciones bloquea el paso hacia San Juan de Oro, Yanamayo y San Pedro de Putina Punco. Mauro Benito indica que la maquinaria municipal de San Juan del Oro no está operativa, según informó el alcalde.
Mauro Benito Sandia también reporta que desde el puente de San José hasta Yanahuaya el pase está interrumpido de forma definitiva. Las plataformas de la carretera han cedido en varios puntos, permitiendo solo el tránsito de motos lineales. Esta situación dificulta aún más la comunicación y el transporte en la zona.
Finalmente, Mauro Benito Sandia menciona la posible retirada de la empresa Mota, encargada del mantenimiento vial desde Sallaco hasta San Pedro de Putina Punco, a partir de abril por falta de convenio con el ministerio. Esta situación podría empeorar la conectividad entre el centro poblado de Quiquira y Yanahuaya, dejando la zona en una situación crítica.
