La provincia de Sandia enfrenta una grave crisis debido a inundaciones, desbordes de ríos y el colapso de carreteras, lo que ha dejado a miles de habitantes en riesgo. El consejero por Sandia, Concepción Aguirre, reveló que la falta de electricidad impide a los alcaldes distritales y a defensa civil consolidar reportes de damnificados, esenciales para gestionar ayuda humanitaria. Esta situación ha provocado que Sandia no sea incluida en la declaratoria de emergencia nacional, complicando aún más la atención a las familias afectadas.
Aguirre explicó que, sin electricidad, los sistemas de comunicación en Sandia están paralizados. Esto ha dificultado que las autoridades locales reporten adecuadamente los daños causados por las lluvias. Como consecuencia, la provincia no ha recibido la atención necesaria para enfrentar la emergencia, dejando a miles de personas sin acceso a ayuda básica.
El consejero también señaló problemas con la empresa Mota Engil, encargada de restablecer las principales vías de comunicación. Aguirre mencionó que la empresa no estaba preparada para atender la emergencia, lo que ha generado el colapso de rutas clave. Esto ha provocado desabastecimiento de alimentos, medicinas y otros productos esenciales en toda la provincia.
Pese a las dificultades, Aguirre destacó que los consejeros han participado activamente en reuniones con el Centro de Operaciones de Emergencia Regional y otras entidades. Sin embargo, lamentó que su labor no tenga mayor visibilidad debido a la falta de recursos y viáticos para movilizarse y atender las zonas afectadas de manera más eficiente.
El consejero también abordó la falta de fiscalización en el uso de presupuestos destinados a emergencias. Reveló que, según el portal de transparencia, muchas municipalidades no han gastado el 0.68% de los fondos asignados para situaciones de desastre. Aguirre insistió en que, aunque los fondos se aprueban lentamente, esto no justifica la inacción de las autoridades locales.
Finalmente, Aguirre defendió la labor de los consejeros, asegurando que han estado presentes en las zonas afectadas desde el inicio de la emergencia. «La población sandina sabe que siempre hemos estado activos», afirmó, mientras reiteró su llamado a una respuesta coordinada y efectiva para atender a los miles de damnificados que aún esperan ayuda.
