La Red de Salud San Román reporta seis muertes maternas en lo transcurrido del año, según informó la obstetra Ruth Rodríguez Zeballos. Las muertes ocurren principalmente en mujeres de 19 a 29 años por falta de controles prenatales y embarazos no planificados en establecimientos de salud de la región.
Las víctimas mortales representan mujeres jóvenes «en la plenitud de su vida», según Rodríguez Zeballos. Los casos se concentran en el rango etario más productivo, donde la ausencia de atención prenatal oportuna y la carencia de planificación familiar constituyen los principales factores de riesgo identificados por especialistas médicos.
«El embarazo no deseado lleva a muchas mujeres a ocultar su estado», explicó la especialista en salud reproductiva. Esta situación impide el acceso temprano a servicios médicos especializados. La planificación familiar podría reducir estos decesos hasta en 30 por ciento, según estadísticas oficiales de la red sanitaria.
La atención preconcepción permite detectar riesgos reproductivos antes del embarazo, señaló Rodríguez Zeballos. Las parejas pueden solicitar evaluaciones médicas en centros de salud antes de concebir. Los profesionales identifican y tratan posibles complicaciones mediante exámenes preventivos que reducen significativamente los riesgos durante la gestación.
Las seis muertes maternas registradas ocurrieron fuera de instalaciones hospitalarias especializadas. «Llegan en situaciones críticas, a veces cuando ya es demasiado tarde», manifestó la obstetra responsable del área. Esta realidad evidencia la urgencia de implementar controles médicos regulares durante todo el período gestacional en la región.
Las patologías crónicas como diabetes mellitus complican significativamente los procesos de embarazo y parto. «Estas condiciones requieren manejo especializado y continuo», advirtió Rodríguez Zeballos. La atención médica tardía dificulta tratamientos efectivos y multiplica los riesgos tanto para madres como para recién nacidos en gestación.
La Red de Salud San Román desarrolla actividades preventivo-promocionales dirigidas a informar sobre riesgos reproductivos. «Queremos llegar a todas las mujeres con información vital para prevenir estas muertes», afirmó la especialista. La educación sanitaria se posiciona como herramienta fundamental para revertir las actuales estadísticas de mortalidad materna.
«Las mujeres jóvenes que fallecen dejan familias destrozadas», concluyó Rodríguez Zeballos al referirse al impacto social. Los huérfanos y viudos enfrentan consecuencias devastadoras tras estas pérdidas. La prevención mediante planificación familiar y controles prenatales oportunos representa la única alternativa viable para evitar futuras tragedias en San Román.
