La falta de lluvia que afecta a la región de Puno podría tener consecuencias graves en la salud de su población, incluyendo desnutrición, anemia y una posible crisis de seguridad alimentaria. Además, el uso de agua de pozo sin tratar representa un riesgo para la salud pública.
El jefe de Salud Pública de la Red de Salud San Román, Percy Casaperalta Calcina, ha emitido una advertencia sobre la crítica situación. Señaló que el acceso a agua limpia y segura es esencial para la vida humana, y es necesario que cumpla con ciertos requisitos, como estar libre de patógenos y niveles elevados de metales pesados, además de estar disponible de manera continua.
Casaperalta Calcina hizo hincapié en que la situación es una alarma en términos de salud pública y seguridad alimentaria. Lamentó que las autoridades aún no hayan implementado un plan para abordar el déficit hídrico y solicitó una respuesta urgente.
Como medida preventiva, recomendó a las personas que dependen de pozos como fuente de agua realizar limpiezas periódicas y desinfección, así como proteger los bordes de los pozos para evitar la contaminación con residuos sólidos y la entrada de animales.


