El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), advirtió sobre el grave daño que causa el uso de animales silvestres o partes de ellos durante las festividades y carnavales.
Según la institución, esta práctica, aún común en varias regiones del país, amenaza la biodiversidad y puede generar desequilibrios ecológicos irreversibles. Solo en 2024 y 2025, se recuperaron 1,329 especímenes, entre vivos, muertos y partes como plumas, garras y pieles, tras decomisos realizados gracias a alertas ciudadanas.
Los reptiles son los más afectados, con 765 especímenes intervenidos, seguidos por anfibios, mamíferos y aves. Los departamentos con mayor incidencia de incautaciones son Lima, Ucayali, Madre de Dios, Loreto y Junín.
Estos animales, al ser extraídos de su hábitat, sufren estrés, lesiones o mueren, lo que dificulta su reinserción en la naturaleza. Además, su manipulación puede transmitir enfermedades a las personas.
Víctor Vargas, especialista en fauna del SERFOR, explicó que estas especies cumplen funciones clave en los ecosistemas, como controlar plagas y dispersar semillas. «Su desaparición altera el equilibrio natural y facilita la expansión de especies invasoras», señaló. La extracción ilegal no solo perjudica a la fauna, sino que también pone en riesgo la salud de las comunidades.
El SERFOR recordó que la caza, captura, transporte o comercio ilegal de animales silvestres es un delito tipificado en la Ley Forestal y de Fauna Silvestre (Ley N.° 29763), con multas de hasta 5,000 UIT y penas de 3 a 5 años de cárcel.
Ante esto, la institución hizo un llamado a la ciudadanía para celebrar con conciencia y optar por alternativas que no dañen la vida silvestre. «La protección de nuestra fauna es responsabilidad de todos», enfatizó Vargas, quien invitó a denunciar estos actos a través de los canales oficiales del SERFOR.
La campaña «Celebra con conciencia: Actúa y protege a la fauna silvestre» busca sensibilizar a la población sobre el impacto de estas acciones y las autoridades insisten en que el respeto por la biodiversidad debe ser parte de las tradiciones, promoviendo festividades que no comprometan el futuro de las especies ni la seguridad de las personas.
