La crisis política peruana no tiene salida porque quienes la protagonizan están “gozando del poder”, advirtió el sociólogo y docente de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) de Arequipa, José Luis Ramos Salinas. El académico cuestionó duramente al presidente José Jeri y sostuvo que el problema central no son sus reuniones secretas con empresarios chinos, sino que nunca debió llegar a la presidencia por no cumplir el perfil ni los requisitos mínimos para el cargo.
Ramos Salinas recordó que Jeri accedió al Congreso con apenas 11 mil votos y sin representar a ningún sector social. En entrevista con Razón Libre de Pachamama Radio, señaló que su llegada al Parlamento fue posible solo porque se impidió la participación de Martín Vizcarra, lo que luego permitió que fuera elegido presidente del Congreso y, posteriormente, del país.
Según el sociólogo, Jeri fue colocado en el poder para obedecer a quienes realmente lo dirigen. Una vez en el cargo, tenía la oportunidad de demostrar con una conducta intachable que las sospechas en su contra eran infundadas. Sin embargo, optó por actuar de manera opaca, “disfrazarse, reunirse a escondidas y mentir” para justificar esos encuentros, criticó.
El docente también cuestionó la lógica del mandatario, quien considera que el problema son las grabaciones difundidas y no los hechos que revelan. “¿Qué otros hechos habrán cometido de los cuales no tenemos videos?”, preguntó Ramos Salinas, señalando que estos escándalos destruyeron por completo la confianza ciudadana. A su juicio, lo correcto habría sido la renuncia por dignidad y respeto al país, algo que no se puede esperar de quien nunca debió estar en el cargo.
Congreso calculó escándalo sin intención de destituir
El Congreso tampoco actuó para retirar a Jeri de la presidencia porque, según el sociólogo, los legisladores “son muy similares” al mandatario. Explicó que muchos congresistas promovieron escándalos sabiendo que no alcanzarían los 78 votos necesarios para convocar a un pleno extraordinario, usando el conflicto solo como estrategia electoral.
Ramos Salinas cuestionó especialmente la postura del fujimorismo, que alegó buscar “estabilidad política” para no desestabilizar al país. Recordó que ese sector ha sido históricamente uno de los principales factores de desestabilización y que, sin sus votos y los de sus aliados, es imposible alcanzar los 78 votos requeridos, pese a que solo se necesitan 66 para censurar, lo que evidencia contradicciones en el reglamento del Congreso.
Académico denuncia fraude electoral sistemático en marcha
El académico rechazó la idea de la estabilidad como valor absoluto y la comparó con regímenes autoritarios como Arabia Saudita, que mantiene estabilidad bajo una dictadura que viola derechos humanos. “Cuando las cosas están mal, lo que se necesita es inestabilidad para corregirlas”, afirmó, señalando que al fujimorismo solo le interesa la estabilidad para actuar sin control.
Finalmente, advirtió que las próximas elecciones se realizarán bajo reglas impuestas sin respaldo ciudadano. Recordó que la población rechazó la bicameralidad en referéndum, pero un Congreso con menos del 5% de aprobación la aprobó. Además, la doble valla electoral excluirá a partidos pequeños, anulando millones de votos. Para Ramos Salinas, se trata de un fraude estructural que busca asegurar una “fiesta democrática” controlada por el fujimorismo.
