Un supervisor de la DEA, identificado como Meliton Cordero, fue arrestado en Washington por vender visas aceleradas para ingresar a Estados Unidos, cobrando 10.000 dólares en efectivo por cada trámite fraudulento desde la embajada en República Dominicana.
Cordero operaba desde su cargo en la embajada, presentando a los solicitantes como fuentes antinarcóticos valiosas ante autoridades consulares, sin haberlos conocido jamás, y llegó a someter casi 120 referencias de visa durante su posting de cinco años.
«Cuando vendes tu país con una placa, recuerda que te vamos a encontrar», advirtió la fiscal federal Jeanine Pirro, señalando que algunos beneficiados podrían no ser elegibles para ingresar a territorio estadounidense.
Operación encubierta, cierre de oficina y consecuencias institucionales
Investigadores de Seguridad Nacional desarrollaron una operación encubierta en diciembre, usando una fuente confidencial que pagó los 7.000 dólares restantes en un estacionamiento de Santo Domingo, recibiendo su pasaporte con visa recién emitida.
El escándalo provocó que la administración Trump cerrara abruptamente la oficina de la DEA en República Dominicana, calificando los hechos como una violación disgraceful de la confianza pública, con impacto directo sobre la agenda migratoria del gobierno.
Cordero fue liberado bajo fianza personal y deberá comparecer nuevamente ante el tribunal el próximo 6 de marzo, mientras la DEA aseguró cooperar con los investigadores y proteger la reputación de la agencia.
