Una mujer de aproximadamente 40 años denunció que ocho efectivos policiales de la comisaría Santa Bárbara secuestraron a su hermano durante cinco horas el último martes, sustrayéndole 10,000 soles tras torturarlo, según reveló en declaraciones públicas evitando brindar datos personales por temor a represalias. Ellos tras denunciarse a 4 efectivos del orden en secuestro y robo de dinero en la ciudad de Juliaca el pasado 8 de Julio.
La hermana de la víctima contradijo la versión oficial que señala la participación de cuatro policías, asegurando que fueron ocho efectivos quienes perpetraron el delito. «En esta ciudad de Juliaca ya no hay seguridad», expresó indignada, denunciando que los uniformados utilizaron vehículos oficiales, armas reglamentarias y uniformes institucionales para cometer el robo.
Según la hermana de la víctima, su familiar había retirado 30,000 soles de una caja local el lunes anterior, dinero proveniente de un préstamo bancario que planeaba utilizar para adquirir lotes. Durante el secuestro, que se extendió desde las 8:45 de la mañana hasta las 13:00 horas, los efectivos le sustrajeron 10,000 soles del total retirado.
La víctima sufrió maltrato físico y psicológico durante su retención en el patrullero policial, según relató su hermana. «Mi hermano se siente amenazado», declaró la mujer, quien también denunció que los policías dispararon contra la víctima durante el operativo ilegal, evidencia respaldada por casquillos encontrados en el vehículo oficial.
La familia presentó como prueba el voucher del préstamo bancario para demostrar la procedencia lícita del dinero. «Tenemos suficientes pruebas», afirmó la hermana, criticando que las autoridades se enfocan en investigar el origen de los recursos en lugar de perseguir el secuestro y robo perpetrado por los uniformados.
El abogado defensor de la víctima ha recibido amenazas, incrementando el temor familiar ante posibles represalias. «Los policías se cubren entre sí», denunció la hermana, señalando que este tipo de delitos serían una práctica habitual entre efectivos de la comisaría Santa Bárbara, quienes aprovechan su posición para cometer robos.
El jefe de la región policial confirmó la intervención y detención de cuatro efectivos involucrados en el caso. Sin embargo, la familia insiste en que participaron ocho policías y critica que la investigación se centre en la procedencia del dinero en lugar de perseguir el delito cometido por los uniformados.
La familia exige justicia y transparencia en la investigación, pidiendo que se presenten más evidencias y videos del caso. «No tenemos miedo», declaró la hermana, solicitando a la población juliaqueña que se movilice para exigir justicia y un castigo ejemplar para los responsables del secuestro y robo.
La población de Juliaca demanda seguridad y justicia ante este escándalo que evidencia la corrupción policial en la región. «Los policías se prestan para estas cosas», denunció la hermana, alertando sobre la falta de confianza ciudadana en las fuerzas del orden que deberían proteger a la comunidad.
