Una propuesta gubernamental que busca unificar los presupuestos de EsSalud y el Ministerio de Salud (Minsa) ha generado movilizaciones a nivel nacional de trabajadores administrativos del seguro social, quienes consideran que esta medida perjudicaría directamente a los asegurados y afectaría servicios que actualmente se brindan los usuarios de las entidades contribuyentes.
En Puno, el Sindicato de Trabajadores Administrativos del Seguro Social protestó en la sede administrativa de la Red Asistencial, rechazando la intromisión política dentro de la institución. El dirigente César Condori Huaraya, denunció que no existe presupuesto alguno asignado por el gobierno para garantizar el funcionamiento adecuado de los servicios.
La protesta también cuestionó el reciente cambio del gerente de la Red Asistencial, quien según los manifestantes sería allegado a altos funcionarios de la institución y tendría vínculos políticos que planearon su asignación en el cargo. Condori Huaraya enfatizó que existen fuertes intereses políticos dentro de la institución que afectan su funcionamiento autónomo.
El dirigente aseguró que esta marcha a nivel nacional vela por los intereses de todos los trabajadores del seguro social y se espera una pronta respuesta desde el nivel central. La movilización forma parte de una estrategia coordinada para defender la autonomía presupuestaria de EsSalud frente a las decisiones del gobierno central.
«Quieren juntar los presupuestos de EsSalud y pasar al Ministerio de Salud (Minsa)», explicó Condori Huaraya, quien alertó sobre las consecuencias de esta medida para los asegurados. La diferencia fundamental radica en que EsSalud se mantiene exclusivamente con las aportaciones de los trabajadores y asegurados, mientras que Minsa opera con presupuesto estatal.
La fusión presupuestal no garantizaría el pago de subsidios por enfermedad, maternidad, fallecimiento y la atención asistencial especializada con traslados que actualmente se realizan a Lima o centros especializados para el asegurado. Esta situación comprometería servicios que históricamente han sido gratuitos para los beneficiarios del seguro social.
Además, la medida perjudicaría fuertemente la compra de medicamentos e insumos médicos, así como la contratación de especialistas a nivel nacional. Los trabajadores consideran que esta decisión afectaría la calidad y disponibilidad de servicios que actualmente distinguen a EsSalud del sistema público de salud regular.
