Transportistas de Juliaca declararon una tregua de 48 horas a las autoridades regionales y nacionales, tras la paralización del sector transporte y comercio, exigiendo soluciones ante la crisis del combustible.
Edwin Pacori Quispe, vicepresidente de Atramsur, advirtió que si las autoridades no responden, el sábado los gremios decidirán si ingresan a una huelga indefinida que afectaría a toda la región.
La paralización registró apagones de motores en Juliaca, Azángaro, Puno y Putina, con participación masiva de transportistas urbanos, interprovinciales e interregionales, dejando calles vacías desde horas de la mañana.
A las 19:00 horas, vecinos de Juliaca protagonizaron un cacerolazo y bocinazo generalizado en toda la ciudad, expresando su malestar por el alza descontrolada del precio del combustible.
Pacori Quispe exhortó a Osinergmin, Fiscalía de Prevención del Delito, Defensoría del Pueblo e Indecopi a dar «respuestas claras y reales» ante las demandas del sector transporte y la población.
El dirigente cuestionó que autoridades «están tapando» los resultados de operativos, tras detectarse acaparamiento de combustible en un grifo de Juliaca durante una fiscalización el día anterior.
La crisis amenaza con agravarse el lunes 16, cuando reinician las labores escolares, con una posible paralización del 70% que perjudicaría a estudiantes, comerciantes y a toda la población juliaqueña.
