Sixto Alanoca Quispe, directivo de Asociación de Transportistas M3 Masivos del Sur (ATRAMSUR), advirtió que en marzo el galón de petróleo subió de S/ 13.50 a S/ 23.50, lo que amenaza la rentabilidad del transporte urbano en las cada una de las ciudades de la región de Puno, por ello se evalúan medidas de lucha y eventualmente incremento de pasajes.
El alza del combustible supera los 9 soles por galón, y los transportistas temen que el precio llegue a S/ 30. Alanoca mostró boletas que evidencian el incremento progresivo desde S/22 hasta S/23.
El negocio del transporte urbano «prácticamente ya no sería rentable», según Alanoca, quien señaló que varias empresas guardan sus unidades y las exhiben en ferias de venta en ciudades como Puno y Arequipa.
El encarecimiento del combustible arrastra al alza los repuestos, el flete, la verdura, el pan y la harina. Todo sube cuando sube el petróleo, advirtió el dirigente, lo que afecta directamente a los consumidores.
La responsabilidad recae en el gobierno central, que «no hace nada», según Alanoca, quien cuestionó décadas de inacción y recordó que en la pandemia el Estado distribuyó petróleo subsidiado, medida que hoy no se aplica.
Ante la crisis, ATRAMSUR evalúa sumarse a un nuevo paro general convocado desde Puno. El dirigente anunció que convocará a todos los transportistas, sin distinción de grupos, para decidir en conjunto la medida de fuerza.
Varias empresas afiliadas ya abandonaron el transporte y se dedican a otros negocios, como la venta de verduras, al considerarlos más rentables. Esa reconversión es, para Alanoca, la señal más clara del colapso del sector.
