Un minero de 44 años, Rafael Moroco, fue asesinado a balazos el 8 de febrero en el centro poblado de La Rinconada, con impactos en el rostro y el estómago, según informó su esposa ante el Poder Judicial de Juliaca, al llevarse a cabo una audiencia con uno de los presuntos responsables de su muerte.
La víctima recibió el último llamado de su esposa el sábado por la tarde, cuando le pidió que lo visitara, pues planificaba bajar al día siguiente para los carnavales, pero nunca respondió el domingo.
Cristian Macedo, primer detenido en el caso, cumple 9 meses de prisión preventiva y declaró ante las autoridades los nombres de los presuntos responsables del crimen cometido contra Moroco.
Según la declaración de Macedo, que indican los mismos familiares; “Josep”, hijo del dueño de la mina donde trabajaba Rafael, habría participado directamente en el asesinato, mientras que Clinton Ayamamani permanece prófugo.
Ante el Poder Judicial de Juliaca, familiares exigieron «cadena perpetua para el asesino» y portaron pancartas con la consigna «justicia para Rafael», mientras se desarrollaba una audiencia por detención preliminar contra el segundo implicado.
La esposa, destrozada, reveló que Moroco dejó 2 hijos menores, de 13 y 14 años, y confesó: «todos los días estoy en la Divincri, ya ni siquiera como, ni a mis hijos los atiendo», evidenciando el drama familiar.
El cuerpo de Rafael Moroco fue hallado sin vida en la avenida Venezuela del centro poblado de La Rinconada, en la zona minera, el caso continúa en investigación.
