Decenas de truchas aparecieron muertas ayer lunes en las jaulas instaladas en las orillas del lago Titicaca, en el centro poblado de Chimbo, provincia de Yunguyo, en un hecho que generó alarma inmediata entre los criadores y pobladores de esa zona del altiplano puneño.
Un teniente gobernador de Chimbo, Leandro Mamani Quispe, señaló que la principal sospecha apunta a la contaminación del lago en esa zona, aunque aclaró que será necesario esperar los resultados de las investigaciones que realicen las autoridades competentes en materia pesquera y ambiental para confirmar las causas.
El mismo funcionario advirtió que el fenómeno podría extenderse más allá de Chimbo, con indicios de que la muerte de peces también alcanzaría las playas del distrito de Cuturapi, en la misma provincia de Yunguyo, lo que ampliaría el impacto sobre los productores de toda esa zona.
Autoridades, tenientes gobernadores, dirigentes locales y representantes de los criaderos de truchas realizaron una verificación en las orillas del lago para evaluar la magnitud del problema, y los hallazgos serán reportados a las instancias correspondientes para exigir medidas urgentes.
Los criadores de truchas temen por sus medios de vida, porque este tipo de mortalidad masiva genera pérdidas económicas significativas para las familias que dependen de la actividad acuícola como principal fuente de ingresos en las comunidades ribereñas del lago Titicaca.
De confirmarse la contaminación como causa de la mortandad, el impacto no se limitaría a la producción pesquera, sino que también pondría en riesgo la salud de los pobladores que habitan en las orillas del Titicaca y consumen agua o alimentos provenientes de ese ecosistema.
