El lago Titicaca, conocido mundialmente por sus islas flotantes, fue escenario de una tragedia que conmocionó a la población de Puno. Un Turista Myles McLellan ciudadano estadounidense de 42 años, perdió la vida durante una excursión a las famosas islas, convirtiendo lo que debía ser una experiencia cultural en un episodio fatal que evidencia los riesgos de la altitud para visitantes extranjeros.
La excursión partió desde el puerto de Puno con destino a Uros Titino, siguiendo la ruta turística regular que miles de visitantes realizan diariamente. Durante el trayecto en lancha, McLellan comenzó a experimentar síntomas de malestar relacionados con mareos, posiblemente causados por los efectos de la altitud característica de la región puneña, ubicada a más de 3,800 metros sobre el nivel del mar.
Según los primeros reportes oficiales, el turista estadounidense intentó aliviar los síntomas, a pesar de no encontrarse en óptimas condiciones de salud, McLellan decidió continuar con la excursión programada junto con su pareja hacía las islas flotantes, una decisión que posteriormente resultaría fatal para el visitante extranjero.
Horas más tarde, ya en el destino, el ciudadano estadounidense sufrió un ataque cardíaco que lo dejó completamente inconsciente. Ante la emergencia médica, fue trasladado rápidamente al embarcadero de Uros Chulluni, donde personal especializado del Servicio de Atención Médica de Urgencia intentó reanimarlo mediante maniobras de resucitación cardiopulmonar, sin lograr estabilizar al paciente.
Los paramédicos del SAMU realizaron múltiples intentos de reanimación durante varios minutos, aplicando protocolos de emergencia establecidos para casos de paro cardíaco. Sin embargo, todos los esfuerzos médicos resultaron infructuosos, por lo que finalmente certificaron el fallecimiento de McLellan en el lugar de los hechos, confirmando la muerte del turista estadounidense, cuerpo fue dejado en orillas del lago, junto a su esposa que protagonizó conmovedoras escenas.
Los representantes del Ministerio Público llegaron al lugar aproximadamente dos horas después del suceso, iniciando las diligencias correspondientes. Personal de la comisaría de Huáscar, junto con Guadalupe Ramírez Mitani, representante del Ministerio Público, coordinaron las primeras investigaciones del caso, luego de la demora para responder ante la emergencia.
Especialistas de Medicina Legal se hicieron presentes en Uros Chulluni para realizar el levantamiento del cuerpo y las primeras pericias técnicas. Posteriormente, el cuerpo de McLellan fue trasladado a la morgue de la ciudad de Juliaca, donde se realizará la necropsia de ley correspondiente para determinar con precisión la causa exacta del fallecimiento.
Las autoridades locales continúan con las investigaciones del caso, mientras que el consulado estadounidense ha sido notificado oficialmente sobre el fallecimiento de su ciudadano. La necropsia permitirá esclarecer si el ataque cardíaco estuvo relacionado directamente con los efectos de la altitud o si existieron otros factores médicos que contribuyeron a la muerte del turista de 42 años.
