Un hombre de entre 30 y 35 años, acusado de robar 400 soles a un comerciante, fue golpeado en un charco de agua en el jirón Carabaya, en el centro de Juliaca. El hecho ocurrió alrededor de las 8 de la noche, cuando un grupo de personas, indignadas por los constantes robos en la zona, intentaron lincharlo.
Los comerciantes del lugar también participaron en la agresión, amarrándolo y dejándolo tendido en el suelo.
El acusado fue rodeado por la multitud, que lo maniató y lo golpeó como «escarmiento» por el presunto hurto. Algunos testigos mencionaron que, pese a la violencia, no están seguros de su culpabilidad y exigieron una investigación para confirmar los hechos.
La Policía Nacional llegó al lugar para controlar la situación y evitar que el hombre fuera linchado. Los efectivos lo rescataron y lo pusieron bajo custodia, mientras inician las investigaciones para determinar si realmente cometió el robo o si se trata de un caso de error.
Los dueños de las tiendas del jirón Carabaya justificaron su acción argumentando que los robos en la zona son frecuentes y que la población está harta de la inseguridad. Sin embargo, uno de los presentes advirtió que el hombre podría ser inocente y que la justicia debe actuar con pruebas.
Las autoridades ya recogerán testimonios y revisarán las cámaras de seguridad de los negocios cercanos para esclarecer lo sucedido. El acusado fue trasladado a una comisaría, donde se le brinda atención médica y se investiga su participación en el delito.
Este tipo de reacciones refleja el hartazgo de la ciudadanía ante la delincuencia, pero también genera preocupación por la violencia ejercida sin un debido proceso. La PNP recordó que la ley debe prevalecer y que nadie puede tomar justicia por propia mano.
