La presidenta de la urbanización 28 de julio, Janette Velarde Acarapi, denunció la presencia de al menos veinte locales que expenden licor las 24 horas cerca de instituciones educativas. Los cantinas y bares se concentran en la calle Independencia y Puno, aledaños al estadio y al colegio Comercio 32. Los vecinos piden a las autoridades trasladar estos establecimientos a zonas que no afecten a los menores de edad.
Velarde Acarapi alertó que personas en estado de ebriedad duermen en las veredas y generan inseguridad. Los vecinos temen por la integridad de los niños que juegan cerca del estadio. La dirigente denunció que los operadores amenazan a los presidentes de las juntas vecinales. La urbanización exige mano dura contra estos antros de perdición.
La zona alberga varias instituciones educativas como la escuela Señor de Huanca y el colegio Comercio 32. Los menores participan en actividades deportivas y culturales cerca de los locales de licor. La venta de bebidas alcohólicas afecta las buenas costumbres de la urbanización. Los padres de familia exigen entornos seguros para sus hijos.
Los vecinos reportaron robos de celulares a menores de edad en las inmediaciones de los bares. La delincuencia crece al amparo de la venta de licor y el desorden público. Velarde Acarapi señaló que la situación empeora por la falta de patrullaje continuo. La ciudad se vuelve peligrosa para los residentes de la zona sur.
La dirigente descartó haber conversado con los operadores de los locales por temor a represalias. Los dueños de los bares amenazan a los dirigentes que intentan denunciarlos. La urbanización pide a las autoridades que intervengan y trasladen los establecimientos. Los vecinos no pueden enfrentar solos esta situación de inseguridad.
Velarde Acarapi solicitó patrullajes más frecuentes de la Policía Nacional y Serenazgo. La camioneta de Serenazgo aparece algunas veces, pero no es suficiente. La dirigente exige a la municipalidad y a la Policía Nacional mayor presencia en la zona. Los vecinos esperan una solución definitiva para recuperar la tranquilidad en su urbanización.

