El profesor Rolando Bernedo, vecino del barrio Llavini en la ciudad de Puno, informó que los usuarios del Jr. Venezuela llevan siete días sin recibir agua potable, lo que ha generado una crisis en las actividades básicas de las familias y amenaza con desencadenar una protesta frente a las oficinas de la empresa EmsaPuno si no se soluciona el problema.
Bernedo explicó que esta falta de agua no es nueva para la zona, donde el servicio suele ser limitado a solo una hora dos veces por semana. La situación actual ha agravado las dificultades cotidianas de los vecinos, quienes no pueden asearse, lavar ropa ni preparar alimentos.
El impacto de esta carencia afecta especialmente a los estudiantes universitarios y escolares del sector, quienes enfrentan problemas para mantener su higiene personal y cumplir con sus actividades académicas. Las familias han manifestado su preocupación por las consecuencias de esta prolongada escasez.
Según Bernedo, hace tres años los vecinos reportaron la rotura de una tubería en la misma calle. Aunque el problema fue atendido en su momento, los residentes temen que la infraestructura deficiente esté detrás de esta nueva crisis.
Los intentos de comunicación con la empresa Emsa Puno han sido infructuosos. Bernedo señaló que los llamados realizados por los vecinos no han recibido respuesta, lo que ha incrementado la frustración entre los afectados.
Ante la falta de soluciones, los vecinos del jirón Venezuela están organizándose para movilizarse y exigir el restablecimiento inmediato del servicio. La protesta está prevista frente a las oficinas centrales de EmsaPuno si la empresa no atiende sus demandas.
La desesperación ha llevado a algunos pobladores a buscar alternativas como un pozo cercano. Sin embargo, Bernedo advirtió que el agua de este pozo no garantiza ser apta para el consumo humano, lo que podría poner en riesgo la salud de quienes recurren a esta opción.
Los vecinos esperan que la empresa encargada del servicio tome medidas urgentes para resolver el problema. La comunidad exige una solución definitiva que garantice el acceso regular al agua potable y evite futuras interrupciones prolongadas.
Bernedo reiteró que este problema afecta directamente la calidad de vida de las familias y pidió a las autoridades locales intervenir para asegurar el cumplimiento del derecho básico al agua potable en Puno.
