La tarde del domingo, se reportaron incidentes en varios centros de votación de Caracas durante el cierre de la jornada electoral en Venezuela. En la escuela Municipal Andrés Bello en Chacao, al este de la capital, un grupo de ciudadanos se concentró intentando ingresar al centro electoral después de la hora oficial de cierre, fijada a las 6:00 p.m. hora local.
Testigos en el lugar informaron que las autoridades electorales limitaron el acceso de observadores durante el conteo de votos. Andreina Ancivino, una ciudadana presente, expresó su preocupación por la posibilidad de fraude electoral, argumentando que esta restricción podría facilitar irregularidades en el proceso.
Otro testimonio reveló que de las ocho mesas electorales en el centro, solo se permitiría el conteo manual en dos, mientras que en las demás se realizaría un conteo electrónico. Esta decisión generó descontento entre los presentes, quienes consideraron que todos los votos deberían ser contados manualmente para garantizar la transparencia del proceso.
La situación en este centro de votación refleja un patrón que, según los reportes, se repitió en otros lugares de la ciudad. Los votantes y observadores manifestaron que estas prácticas difieren de procesos electorales anteriores, donde se permitía una mayor participación ciudadana en la fase de escrutinio.
Paralelamente, representantes de la Mesa de la Unidad Democrática, plataforma que respalda al candidato presidencial Edmundo González Urrutia, denunciaron que se les impidió el acceso a la sala de totalización del Consejo Nacional Electoral (CNE), a pesar de contar con las credenciales necesarias.
Estos eventos han generado un clima de incertidumbre y tensión en torno al proceso electoral venezolano. La comunidad internacional y los observadores locales permanecen atentos a los desarrollos subsiguientes, especialmente al boletín oficial del CNE y a las declaraciones de los diversos actores políticos involucrados en la contienda.
