La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, promulgó este jueves una ley que abre el sector petrolero a la privatización, apenas dos horas después de su aprobación en la Asamblea Nacional, menos de un mes tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas militares estadounidenses en Caracas.
La legislación otorga a empresas privadas el control sobre producción y venta de petróleo, terminando con el monopolio de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), mientras Estados Unidos comienza a levantar sanciones económicas impuestas durante la primera administración Trump, permitiendo mayor operación de compañías energéticas estadounidenses en territorio venezolano.
«Estamos hablando del futuro, estamos hablando del país que vamos a dar a nuestros hijos», declaró Rodríguez al firmar la reforma ante trabajadores petroleros y simpatizantes del partido gobernante, luego de conversar telefónicamente con el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio.
Nueva era petrolera con arbitraje internacional
La ley revierte cambios implementados hace dos décadas por Hugo Chávez, quien nacionalizó activos de ExxonMobil y ConocoPhillips al exigir que PDVSA fuera accionista principal, empresas que aún esperan miles de millones en compensaciones por arbitrajes, mientras el país sufrió crisis económica que expulsó 7.7 millones de venezolanos desde 2013.
Las modificaciones establecen regalías con tope de 30%, permiten arbitraje independiente en lugar de tribunales venezolanos controlados por el oficialismo, y exigen a empresas demostrar capacidad financiera y técnica mediante planes de negocios aprobados por el Ministerio de Petróleo, manteniendo propiedad estatal sobre reservas de hidrocarburos.
Legisladores de oposición como Antonio Ecarri solicitaron incluir provisiones de transparencia con sitios web públicos sobre financiamiento, argumentando que la falta de supervisión alimentó corrupción sistemática en PDVSA, mientras trabajadores petroleros celebraban ondeando banderas venezolanas dentro del palacio legislativo junto a partidarios oficialistas.
