La mañana del 16 de abril de 2025, la Universidad Andina Néstor Cáceres Velásquez (UANCV) fue escenario de una violenta toma de su sede de rectoría. Un grupo de estudiantes, docentes y administrativos, liderados por Félix Ochatoma Paravicino, ingresaron a la fuerza al recinto, dejando un saldo de cuatro heridos. Ochatoma, quien se autoproclamó rector, declaró: “Soy el rector y pondré orden en la UANCV. Si me quieren sacar, que me saquen debidamente cumpliendo el estatuto universitario”.
El incidente ocurrió a las 10:30 de la mañana, cuando el grupo irrumpió en la sede de posgrado, donde se encuentra el rectorado. Utilizando objetos contundentes, lograron abrir la puerta principal y reducir al personal de seguridad, compuesto por siete vigilantes. Al llegar al segundo piso, encontraron la rectoría con las chapas violentadas y varios documentos desaparecidos.
Ochatoma denunció la incursión como un acto delincuencial, atribuyéndolo al vicerrector académico, Milton Quispe Apaza. Según Ochatoma, Quispe Apaza se había atrincherado en la rectoría el lunes 14 de abril, presentando un documento de vacancia y autoproclamándose rector interino. Sin embargo, el 16 de abril, Quispe Apaza y sus simpatizantes no se encontraban en el lugar.
La toma de la rectoría reveló un escenario de caos y violencia. Las chapas de las puertas fueron forzadas y se reportó la desaparición de documentos cruciales, incluyendo informes de peritaje contable realizados por la Contraloría de la República. La auditora Yolanda, encargada del peritaje, confirmó la desaparición de estos documentos, lo que complica aún más la situación administrativa de la universidad.
El personal de seguridad reportó haber sido retenido y agredido durante la noche anterior a la toma. La violencia con la que se llevaron a cabo estos actos ha generado preocupación entre la comunidad universitaria, que exige una investigación exhaustiva y la restauración del orden.
Félix Ochatoma Paravicino, quien asegura tener el respaldo de la SUNEDU y el Comité Electoral, ha prometido restablecer el principio de autoridad en la UANCV. “Vamos a imponer el principio de autoridad para seguir trabajando por nuestra universidad”, declaró. Sin embargo, la situación sigue siendo tensa, con acusaciones cruzadas y un ambiente de incertidumbre.
La comunidad universitaria se encuentra dividida, con algunos sectores apoyando a Ochatoma y otros respaldando a Quispe Apaza. La toma violenta ha dejado en evidencia la necesidad de un diálogo y una solución pacífica al conflicto. La universidad ha anunciado que se convocará a nuevas elecciones para elegir a las autoridades, en un intento por resolver la crisis institucional.
El Consejo Universitario, compuesto por 25 a 28 representantes, deberá tomar una decisión sobre el futuro de Milton Quispe Apaza. Ochatoma ha manifestado su disposición a dar un paso al costado si así lo decide el Consejo, pero ha subrayado la importancia de seguir los procedimientos legales y adecuados para evitar la acefalía en la institución.
La violencia y el caos generados por la toma de la rectoría han puesto en jaque el proceso de licenciamiento de la UANCV. Ochatoma ha acusado a Quispe Apaza de intentar sabotear este proceso, generando un ambiente de inestabilidad que perjudica a toda la comunidad universitaria.
La situación en la UANCV sigue siendo crítica, con la necesidad urgente de restablecer el orden y la legalidad. La comunidad universitaria espera que las autoridades competentes tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los miembros de la institución.