Al expresidente de la República, Pedro Castillo, nunca lo dejaron gobernar tranquilo; el Congreso utilizó diferentes figuras para sacarlo del cargo y finalmente consiguieron su objetivo, allí se evidencia un claro racismo hacia los grupos más desfavorecidos, opinó el exprefecto regional de Puno, Roger Puraca.
Señaló que la crisis política en el país inició en el año 2016 y se agudizó tras la victoria y posterior asunción de Pedro Castillo como presidente de la República, “la oposición nunca aceptó este resultado, porque siempre ha tenido en mente que un hombre de bajo no podía llegar a la presidencia”, añadió.

A través de Pachamama radio, sostuvo que allí se evidencia una especie de racismo, pues los grupos de poder y la derecha peruana cree que una persona del pueblo, no puede llegar a ocupar el más alto cargo en el Perú.
La exautoridad política, también se refirió a la manifestación popular iniciada por la ciudadanía y dijo que ello está legitimado en la Carta Magna, pero si instó a los manifestantes a evitar daños a la propiedad privada.
