El alcalde de la Municipalidad Provincial de Puno, Javier Ponce Roque, reconoció que su gestión no resolvió los problemas de transporte, comercio ambulatorio y seguridad ciudadana, pendientes que dejará a la próxima administración municipal.
“El tema de transporte es un tema que no lo hemos podido superar, hemos hecho el máximo esfuerzo”, expresó Ponce durante la segunda audiencia pública de rendición de cuentas realizada este 30 de setiembre.
El burgomaestre prometió entregar este año el plan regulador de rutas y otros instrumentos de gestión, aunque atribuyó los retrasos a las gerencias y al personal técnico pese a que existía presupuesto asignado.
Ponce también señaló que el comercio ambulatorio requiere más trabajo municipal, una situación que se mantiene entre los temas pendientes de su administración en la ciudad.
El alcalde indicó que el Convenio 025 demandaría 1,800 millones de soles y continuará pendiente durante al menos dos administraciones, luego de las acciones de saneamiento de polígonos y búsqueda de financiamiento. El convenio busca mejorar el agua potable y saneamiento de Puno.
En materia de seguridad, Ponce admitió que no se amplió el sistema de cámaras de vigilancia y responsabilizó por ese resultado a funcionarios técnicos de la municipalidad, aun cuando afirmó que hubo recursos disponibles.
Sobre el caso “Los Mandachitos de la Corrupción”, el alcalde evitó emitir opinión y señaló que la ley le impide pronunciarse, mientras el proceso fiscal incluye investigaciones por presuntos actos en la Gerencia de Transportes.