La anemia infantil en Puno limita el desarrollo cognitivo de los menores y reduce sus oportunidades laborales en la adultez, advirtió Yesenia Tiznado Lencinas, decana del Colegio de Nutricionistas del Perú en la región.
La especialista explicó que una mala nutrición durante la niñez afecta las capacidades cognitivas y mentales, factor que repercute directamente en el rendimiento durante la etapa laboral productiva.
Tiznado advirtió que Puno lidera a nivel nacional los porcentajes de anemia en menores de 5 años: «Seguimos liderando a nivel nacional los porcentajes, que ya están por 70 %, según Endes».
Una crisis que persiste pese a otros avances
La anemia aumentó respecto al año anterior, mientras la desnutrición se redujo a 11%, único indicador donde sí se registraron avances sostenidos en la región.
El impacto no se limita a la infancia, porque una generación con anemia no tratada enfrentará menor productividad, lo que debilitará la fuerza laboral futura de la región.
Tiznado atribuyó el problema a la falta de educación alimentaria en las familias, especialmente en madres que desconocen cómo iniciar la alimentación complementaria de sus hijos.
Zonas rurales concentran el mayor riesgo
Las zonas con mayor incidencia se ubican en áreas altas y rurales del norte, centro y sur de Puno, entre ellas Coata, Huacullani, Macusani y Ayaviri.
La decana señaló que el compromiso de las autoridades existe, pero resulta mínimo frente al problema, y subrayó: «Tenemos que unir esfuerzos entre todos para establecer un plan de acción inmediato».
El «compromiso uno», impulsado desde las municipalidades a nivel nacional, tampoco logró revertir los casos, lo que deja sin resolver una amenaza que se proyecta hacia la productividad futura de Puno.

