La Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil alertó en Puno sobre el riesgo de que explosivos comprados de forma legal terminen en manos de la minería ilegal. Charles Cornejo Vílchez pidió mayor control para frenar ese desvío.
El jefe zonal explicó que en la región hay 15 empresas registradas para adquirir, comercializar y usar explosivos en la actividad minera. Señaló que el problema aparece cuando parte del material retirado para una jornada no se usa por completo y no regresa al polvorín autorizado.
Cornejo precisó que la entidad realiza visitas inesperadas y fiscalizaciones aleatorias para revisar salidas, ingresos, almacenamiento y destino del explosivo. Ese control permite detectar si el material fue usado según registro o si recibió un manejo indebido.
El funcionario también advirtió que Puno enfrenta un riesgo adicional por su cercanía con Bolivia, donde podría entrar material sin control. En esos casos intervienen la Policía Nacional del Perú y el Ministerio Público cuando se configura un presunto delito.
Finalmente, pidió a los pequeños mineros y a quienes están en el Registro Integral de Formalización Minera actuar con responsabilidad. “No contribuyamos a lo ilegal”, exhortó, al recordar que la inseguridad sigue presente en todo el país.

