La Dirección Regional de Educación de Puno anunció que el inicio del Año Escolar 2025, previsto para el 17 de marzo, será reprogramado al 24 de marzo en varias instituciones educativas afectadas por las intensas lluvias. Los daños incluyen inundaciones y problemas estructurales que ponen en riesgo la seguridad de estudiantes y docentes, lo que obliga a retrasar el retorno a clases en zonas críticas.
Según los reportes de las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL), las escuelas afectadas se ubican en distritos como Nicasio, Acora, Platería y Vilque. Estas instituciones están siendo evaluadas para asegurar que las condiciones sean adecuadas antes de que los estudiantes y profesores regresen a las aulas.
En un comunicado se explicó que, aunque la mayoría de los colegios iniciarán sus actividades el 17 de marzo como estaba planeado, en aquellos con daños significativos se está coordinando con autoridades locales para implementar soluciones rápidas. El objetivo es garantizar la seguridad de la comunidad educativa.
En distritos más afectados, como San Juan del Oro y Alto Inambari, todas las instituciones de nivel básico retomarán sus actividades el 24 de marzo. Esta decisión busca priorizar la seguridad y el bienestar de los estudiantes y docentes, quienes no podrán regresar a clases hasta que se resuelvan los problemas causados por las lluvias.
Además, se autorizó a los Comités de Condiciones Operativas (CONEI) a tomar decisiones inmediatas sobre el inicio presencial en caso de que los colegios presenten riesgos graves. Esta medida permitirá actuar de manera ágil frente a cualquier situación que ponga en peligro a la comunidad educativa.
La Dirección Regional de Educación pidió a los padres de familia y docentes mantenerse informados a través de los canales oficiales. También solicitó su colaboración para implementar las medidas necesarias que aseguren un retorno seguro a las aulas en las zonas afectadas.
El compromiso de las autoridades es garantizar un inicio escolar adecuado y seguro para todos los estudiantes de la región. Para ello, se trabaja de manera coordinada con autoridades multisectoriales para superar los efectos de las lluvias y asegurar que las escuelas estén en condiciones óptimas.