Arequipa ha sido testigo de 35 suicidios en toda la región, en lo que va del año. Todos con una serie de patrones en común. Según datos del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), 248 personas han perdido la vida por suicidio en el Perú.
El 2023 se ha visto un dramático incremento en las cifras de suicidios, con Lima a la cabeza, registrando 59 casos y luego Arequipa. Le sigue Cusco, en tercer lugar, con 20, y las regiones de Áncash, Huánuco y Puno con 14 casos en cada una.
La región Arequipa, en particular, enfrenta una situación alarmante. A pesar de ocupar el segundo lugar en número de suicidios a nivel nacional, presenta la tasa más alta de suicidios por cada 100 mil habitantes, considerando su población de aproximadamente 1.5 millones de habitantes. Esta disparidad es motivo de preocupación y expone la necesidad de abordar el problema de manera efectiva.
En tanto, en toda la región solo existen 14 Centros de Salud Mental Comunitaria ubicados en los distritos con mayor población (Hunter, Paucarpata, Alto Selva Alegre, Selva Alegre, Alto Libertad, José Luis Bustamante y Rivero, Cayma, Socabaya, Majes, Aplao, Chivay, la Joya, Yura y la Unsa). El déficit de su capacidad de atención, respecto a la población es notorio. Son más de 100 mil personas, en promedio, por cada centro.
