Desde Azángaro, el ciudadano Ernesto Sulyo Roque denunció que la carretera Pucara-San Juan de Salinas, prometida para el 15 de abril, permanece paralizada al 40% de avance, aislando a toda la población del distrito puneño.
La obra, iniciada «con bombos y platillos» por el gobierno regional, dejó escombros en ambos lados: desde Catupata hasta la población y desde allí hacia Chupa, obligando a motociclistas a circular por veredas estrechas con riesgo permanente.
El ingeniero responsable justificó la paralización argumentando «no hay combustible» por el alza de precios, excusa que la ciudadanía rechaza exigiendo al gobernador regional Richard Hancco retomar los trabajos de inmediato.
Accidentes, enfermos y elecciones en riesgo por carretera inconclusa
Estudiantes ya sufrieron caídas con motocicleta en el tramo removido y sin concluir, mientras adultos mayores no pueden acceder al centro de salud, obligando a enfermeras a atender pacientes casa por casa.
Sulyo Roque alertó que las elecciones de segunda vuelta también están en riesgo, pues los colegios electorales se ubican en esa zona y ciudadanos provenientes de distintas regiones no podrán transitar con seguridad.
La situación resulta más grave porque el gobernador Richard Hancco es oriundo de San Juan de Salinas, su propio terruño, lo que hace incomprensible para los pobladores que su tierra natal permanezca en estas condiciones.
Vecinos denuncian abandono del alcalde y exigen acción urgente
El ciudadano criticó duramente al alcalde distrital, señalando que «no sabe ni llorar como guagua», pues no convoca reuniones ni muestra preocupación ante el aislamiento que afecta a sus propios vecinos.
Los trabajadores que aún operan en la parte superior del tramo avanzan «como una tortuga», según Sulyo, mientras la capital del distrito permanece completamente desconectada de servicios e instituciones públicas esenciales.
La población anunció que buscará diálogo directo con el gobernador regional, exigiéndole retomar y concluir urgentemente la obra antes de que nuevos accidentes o las elecciones agraven la crisis.
