El bypass de la salida Cusco en Juliaca reabrió sus puertas luego de trece años de ejecución y una inversión que supera los 24 millones de soles, sin embargo, la obra presenta graves deficiencias como la ausencia de alumbrado, señalización y barandas, lo que mantiene en alerta a la población.
La Municipalidad Provincial de San Román anunció la reapertura del bypass, pero los vecinos observaron trabajos menores como pintado y estructuras inconclusas, mientras el tránsito sigue complicado y la seguridad vial no está garantizada.
La regidora Lena Ida Luque Mamani, de la comisión de fiscalización de infraestructura, sostuvo que han enviado informes y solicitudes para concluir la obra, aunque reconoce que no existen soluciones viables y que las circunstancias han impedido el avance esperado.
Por su parte, el regidor Javier Chura Espirilla señaló que la obra representa una improvisación total y responsabilizó a la gestión del alcalde Óscar Cáceres por la reapertura sin condiciones mínimas de seguridad, lo que pone en riesgo tanto a peatones como a conductores.
El presupuesto actualizado del proyecto asciende a casi 25 millones de soles, pero hasta abril de este año solo se ha ejecutado el 20 por ciento del monto asignado, mientras que existen deudas y gastos financieros no justificados que incrementan la preocupación por la transparencia en la gestión.
El residente de obra, Henry Antonio Condori Espinoza, solicitó pruebas de carga, señalización, pintura y barandas, sin embargo, estos trabajos aún no concluyen y la obra permanece incompleta, lo que genera incertidumbre sobre su real utilidad para la ciudad.
La falta de iluminación y señalización ya ha provocado accidentes en la zona, como el reciente choque de un patrullero contra un muro de contención, lo que evidencia el peligro que enfrentan diariamente los usuarios del bypass.
La población de Juliaca expresa su malestar por la lentitud y los reiterados retrasos, mientras el caos vehicular y la acumulación de vehículos afectan la vida diaria de los residentes, quienes exigen una solución definitiva y eficiente.
El gerente de Infraestructura, Melquiades Ayque Mamani, admitió que la obra debió concluirse en la gestión anterior y que se detectaron irregularidades, por lo que se presentaron denuncias ante el Ministerio Público y el Poder Judicial.
La regidora Luque Mamani afirmó que se implementará una marcha blanca y que en sesenta días se esperan avances significativos, aunque la falta de confianza en las autoridades y la frustración ciudadana persisten ante tantas promesas incumplidas.
El futuro del bypass de Juliaca sigue siendo incierto, ya que la obra, que prometía beneficiar a más de 300 mil habitantes, se ha convertido en un símbolo de ineficiencia y desconfianza para toda la ciudad.