El inicio de los carnavales en la región de Puno marca una explosión de música, danza y color que se extiende por todos sus distritos. Desde Vilquechico hasta Juliaca, las comunidades se visten de fiesta, destacando las costumbres ancestrales y culturales.
Vilquechico, en la provincia de Huancané, celebrará sus carnavales 2025 con un derroche de música, danza y tradición. Los tenientes gobernadores, acompañados de los agentes municipales, bailan al son de la pinquillada mientras recorren kilómetros hacia el centro del distrito, donde autoridades locales también se suman a la festividad.
A lo largo de esta celebración, los tenientes gobernadores continúan con la costumbre de hacer bailar a autoridades como el subprefecto y el alcalde. Esta práctica no solo revive la tradición, sino que también fortalece los lazos entre los pobladores. La música y el baile unen a la comunidad en un ambiente de alegría.
Por otro lado, el distrito de Quilcapuncu, en la provincia de San Antonio de Putina, enfrenta dificultades debido a la falta de energía eléctrica causada por intensas lluvias. A pesar de los inconvenientes, los pobladores adaptan la celebración, manteniendo vivas las costumbres con adornos y serpentinas.
El carnaval en Quilcapuncu mantiene su esencia. Aunque las lluvias han afectado las comunicaciones, la comunidad continúa con los rituales y adornos tradicionales. Se espera que el próximo año la celebración incluya una mayor participación artística, según indicaron las autoridades locales.
Juliaca también vibrará este lunes con más de 100 bandas de tarkadas en el gran concurso de carnaval. Este evento, que promete premiar a los mejores, reúne a agrupaciones de diversas regiones, consolidando a Juliaca como el epicentro del folclore andino durante las festividades.
