Un nuevo caso sacude al Ejército del Perú tras el fallecimiento del sargento Wilfredo Limachi Avendaño en el cuartel militar de Pomata, provincia de Chucuito. El aogado Iván Trujillo indica que las circunstancias de la muerte sugieren homicidio culposo con lesiones graves y complicidad agravada por parte de los mandos militares.
La versión oficial del Ejército, que atribuye el deceso a una supuesta patología previa, genera serias dudas en los investigadores. Los protocolos de evaluación médica que aplica la institución antes de admitir a sus efectivos hacen poco probable esta explicación, pues Limachi era un joven saludable y apto para el servicio.
Los documentos oficiales confirman que el sargento se encontraba dentro de las instalaciones militares al momento de su muerte, lo que establece la responsabilidad directa de la institución en el esclarecimiento de los hechos. El caso genera particular preocupación pues no sería el primer incidente de esta naturaleza en dicho cuartel.
La situación ha encendido las alarmas sobre posibles patrones de encubrimiento en casos similares ocurridos anteriormente en esta base militar, donde la falta de sanciones ejemplares podría haber generado un ambiente de impunidad. El Ministerio Público deberá determinar las responsabilidades y aplicar todo el peso de la ley en este nuevo caso que enluta a una familia peruana.
