Raíza Chávez, comerciante del Mercado Central de Puno, afirmó que fue agredida por varias personas cuando defendía el stand que heredó de su madre, en medio de una disputa por el local y de amenazas contra su hijo.
La comerciante señaló que dejó mercadería, vitrinas y prendas confeccionadas por su madre al cuidado de la encargada, a cambio de que pagara el alquiler y la luz mientras ella viajaba a Bolivia por salud y trámites de visa.
“Yo le he dicho, deme los recibos, muéstreme sus recibos, tampoco me los muestra”, relató Chávez, al cuestionar una deuda de 50,000 soles que la otra parte exige sin pruebas y al advertir que habría documentos falsificados.
La vendedora explicó que el puesto perteneció a su madre y pasó a su nombre por consanguinidad, luego del fallecimiento de la propietaria, por lo que sostiene que ese espacio es su único ingreso para mantener a su hijo de 3 años
Chávez también dijo que recibió amenazas contra su hijo y pidió garantías, mientras una testigo del mercado pidió a los compradores entregar los videos grabados durante la agresión para respaldar lo ocurrido.
La comerciante afirmó que ya cuenta con un documento de titularidad emitido el 3 de junio y evalúa presentar una denuncia formal por falsificación de firma ante las autoridades competentes.

