La obra del embarcadero flotante de Llachón, en el distrito de Capachica, provincia de Puno continúa con retrasos en su ejecución, pese a que el plazo previsto para su culminación y entrega ya venció, informó Luis Espesúa Gallegos, director regional de Transportes y Comunicaciones de Puno.
Durante un recorrido semanas atrás, realizado junto a un excongresista, el funcionario no halló representantes de la empresa ejecutora ni de la entidad supervisora en el frente de trabajo, situación que generó preocupación entre las autoridades presentes. «Nos hemos encontrado con una sorpresa de que no están ejecutando, no están trabajando», declaró Espesúa, quien exige explicaciones inmediatas a la unidad ejecutora con sede en Lima.
La responsable de la Unidad Ejecutora de Inversión en Comercio Exterior y Turismo (UICET), antes conocida como Plan COPESCO, meses atrás notificó a la dirección regional una ampliación de plazo, justificada por motivos técnicos vinculados a la fabricación de los componentes de la estructura.
Pilares importados retrasan la reanudación de los trabajos
Espesúa explicó que los pilares del embarcadero se fabrican en el extranjero, debido a que la producción nacional no ofrece la garantía técnica requerida para soportar las exigentes condiciones del lago Titicaca durante su operación permanente.
El retraso afecta directamente a los pobladores de Llachón y Capachica, quienes esperan esta infraestructura como parte de las mejoras destinadas al turismo lacustre, mientras Espesúa lamentó no contar con un cronograma actualizado y solicitó a la unidad ejecutora en Lima información detallada sobre los avances.
En paralelo, el proyecto del puerto lacustre de Puno continúa en su etapa de evaluación de impacto ambiental, paso previo a la obtención de los permisos de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (DICAPI), sin que exista todavía una fecha definida para el inicio de su construcción.

