Un violento atentado se registró a las 3:30 a. m. de este sábado 7 de marzo en la discoteca Dali, ubicada en el sector La Encalada de Víctor Larco, Trujillo. La detonación de un artefacto explosivo dejó 34 personas heridas, cinco en estado grave, y generó escenas de pánico entre los asistentes que participaban en un espectáculo musical animado por la orquesta Amor Rebelde.

Cinco heridos graves
Los heridos fueron trasladados al Hospital Regional Docente de Trujillo y al Hospital Belén, donde permanecen internados. Varias víctimas presentan fracturas, lesiones por esquirlas y traumatismos, mientras que los cinco pacientes en estado grave reciben atención especializada debido a la gravedad de sus heridas.
Avance criminal y fiscalización ineficiente
El ataque no solo expone fallas en la fiscalización de los locales nocturnos, sino que también evidencia el avance cada vez más agresivo de la criminalidad en la ciudad norteña, donde los atentados contra discotecas, empresarios y espectáculos musicales se han vuelto recurrentes en los últimos meses. En enero atacaron el bus de la orquesta Armomía 10, mientras el grupo animaba una fiesta en la discoteca Monasterio de El Golf.

El atentado además reabre el debate sobre el control de horarios de funcionamiento. En el Consejo Regional de Seguridad Ciudadana de La Libertad se acordó que las discotecas debían operar solo hasta la 1:00 a. m., pero varias municipalidades aún no han emitido las ordenanzas correspondientes. La pregunta es inevitable: ¿por qué el local seguía abierto pasadas las 3 a. m.?
Hace siete días local realizo evento no autorizado
Cabe recordar que el 28 de febrero, la Municipalidad Provincial de Trujillo suspendió un evento no autorizado en la misma discoteca Dali, durante un operativo con Policía, Migraciones, SUNAT y RENIEC. Los fiscalizadores constataron que el establecimiento realizaba un espectáculo público sin autorización, aplicándose la Ordenanza N.° 019-2025 y su modificatoria N.° 059-2025.

