El exministro de Pedro Castillo, Roberto Sánchez Palomino, quiere ser presidente de la República; deslinda actos de corrupción, resalta la moral y la secuencia de sus palabras y acciones; sin embargo, lleva entre sus candidatos por Puno a cuestionados personajes acusados de violencia familiar, de quienes dijo, el pueblo debe sancionarlos.
Sánchez, es psicólogo y actualmente congresista. Fue ministro de Comercio Exterior y Turismo durante el gobierno de Pedro Castillo y ahora postula a la Presidencia con el partido político Juntos por el Perú (JP).
En diciembre de 2022, cuando se vacó al expresidente Pedro Castillo, Sánchez se abstuvo en la votación, ante ello, alegó que votos en contra y en abstención mostraron un respaldo al exmandatario.
Aseguró que tras las protestas de 2022 y 2023, él marchó en Lima junto a delegaciones puneñas y tras varias conversaciones, el expresidente le dio la confianza para liderar la plancha presidencial de JP.
Sin embargo, “deslindó” con los candidatos de regiones, al señalar que fueron las bases del partido los que los eligieron, por ejemplo, al candidato que postula a la Cámara de Diputados por Puno, Remigio Condori, sobre quien pesa denuncias por alimentos y violencia familiar.
“Si el señor tiene objeciones éticas alrededor de su candidatura, que el pueblo lo sancione. El partido solo observa cuando existe un impedimento de carácter legal. Los asuntos de carácter moral deben ser sancionados por el pueblo, pero si dependiera de mí, yo no lo considero”, justificó.
