Las calles de Cusco se llenarán de voces de protesta en la marcha nacional, una serie de manifestaciones que buscan la salida de la presidenta Dina Boluarte. Los gremios cusqueños han decidido sumarse a estas movilizaciones que se llevarán a cabo el 19 de julio, con el objetivo de reafirmar su lucha a nivel nacional y regional, incluyendo el rechazo al Congreso. Además, las organizaciones sociales expresan su preocupación por los más de 70 fallecidos.
Según el pronunciamiento de las organizaciones sociales, el paro y la movilización serán pacíficos pero firmes, ya que consideran que hay una crisis política y social provocada tanto por el Congreso como por el Gobierno de la presidenta Dina Boluarte. En el documento, denuncian un quiebre institucional y violaciones de derechos humanos. Este paro implica la suspensión de las actividades productivas de quienes respalden la jornada nacional, en apoyo a las necesidades de la región cusqueña.
Además, los gremios sociales exigen una investigación exhaustiva para determinar y castigar a los responsables directos e indirectos de las muertes de más de 70 personas. En el documento, resaltan que consideran estos hechos como asesinatos, por lo que claman justicia y reparación para las familias de las víctimas.
Por otro lado, las organizaciones sociales rechazan cualquier tipo de vinculación con grupos violentistas de la extrema izquierda o derecha. También se comprometen a respetar tanto la propiedad estatal como la privada durante las protestas, enfocando su reclamo en la búsqueda de soluciones y cambios para una sociedad más justa y equitativa.
