La jefa de la Oficina Defensorial de Puno, Tania Cáceres Ortega, consideró prudente que la presidenta Keiko no visite la región tras anunciarse su presencia en Juliaca por el aniversario, debido a la tensión social que persiste en la zona.
La funcionaria reconoció el derecho de la mandataria a recorrer el país y afirmó que Puno también necesita la atención del gobierno central, aunque advirtió que la visita podría no permitir un trabajo efectivo.
Cáceres explicó su postura y sostuvo: «Considero que podría ser prudente que no venga», al referirse al descontento social que persiste en la región tras el proceso electoral.
La defensora indicó que el informe electoral nacional no encontró indicios de fraude en el proceso, aunque reconoció algunas incidencias que no afectaron la transparencia general.
A diferencia de Lima, donde partidos políticos no aceptaron el triunfo de la presidenta, en Puno no se han presentado casos similares de impugnación, según precisó la funcionaria.
Cáceres señaló que el descontento se percibe principalmente en redes sociales, sin traducirse aún en quejas formales ante la Defensoría, y expresó su esperanza de que se desarrolle un buen gobierno.