Un informe del Instituto de Estudios Peruanos señala que Puno concentra una parte importante de las afectaciones nacionales por bajas temperaturas, mientras la población también percibe exposición a inundaciones y otros peligros.
El estudio, elaborado con datos del Instituto Nacional de Defensa Civil entre 2003 y 2024, indica que las bajas temperaturas representan el 40.3% de las personas afectadas por emergencias en el país.
El documento ubica a Puno entre los departamentos de la sierra donde las bajas temperaturas tienen mayor peso, una situación que golpea a las familias, sus actividades económicas y sus medios de vida.
El informe también señala que Puno registra valores elevados de afectaciones históricas y percepción de exposición frente a inundaciones, una realidad que mantiene en alerta a los hogares urbanos.
Los especialistas explican que una emergencia no solo daña viviendas, también interrumpe el trabajo, la educación y la economía familiar, sobre todo en zonas rurales y sectores con menos recursos.
El Instituto de Estudios Peruanos plantea que las autoridades deben anticiparse a estos riesgos, preparar a la población y reducir los impactos antes de que ocurran nuevas emergencias.