Las intensas lluvias derrumbaron los muros principales del colegio Inca Garcilaso de la Vega en Juliaca, una construcción de adobe con más de 30 años sin mantenimiento, revelando las peligrosas condiciones en las que estudian cientos de alumnos y desatando la protesta de padres y docentes.
Percy Quispe Arapa, director de la institución, confirmó que las precipitaciones debilitaron progresivamente la estructura hasta colapsar el muro principal, mientras denunciaba que ninguna autoridad educativa supervisó el plantel en tres décadas pese a su evidente deterioro.

Las aulas prefabricadas donadas por ONGs son el único refugio seguro para los estudiantes, ya que varios salones conservan muros de adobe en riesgo de colapso, una situación que los padres califican como inaceptable para el desarrollo educativo de sus hijos.
El patio central se convirtió en una laguna por acumulación de lluvias, obligando a maestros y alumnos a transitar por precarios caminos de bloquetas para llegar a clases, un escenario que combina peligro físico con dificultades pedagógicas diarias.

Funcionarios de gestión de riesgos visitaron el colegio tras las protestas, revisando un proyecto estancado de medio millón de soles para nueva infraestructura que lleva años en trámites burocráticos sin ejecución concreta.
La comunidad educativa demanda acción inmediata a la municipalidad de Oscar Cáceres Rodríguez, no solo para construir un plantel seguro sino para mejorar los accesos inundados que dificultan el ingreso al centro educativo ubicado en la salida a Puno.
