Chucuito: Declaran patrimonio cultural de la Nación al sistema de autoridades aimaras Jilaqatas Awkis y Taykas de Pomata

Alberto Alejo
Alberto Alejo 12/03/2026

El Ministerio de Cultura declaró como Patrimonio Cultural de la Nación al sistema tradicional de autoridades aimaras Jilaqatas Awkis y Taykas, vigente en el distrito de Pomata, provincia de Chucuito, en Puno.

La decisión se oficializó mediante la Resolución Viceministerial N° 000058-2026. Este reconocimiento busca proteger una tradición ancestral que representa la identidad, la justicia comunal y el respeto a la naturaleza en las comunidades del altiplano.

Las autoridades Awkis (varones) y Taykas (mujeres) son figuras clave en la organización comunal aimara. Sus roles incluyen la protección del ganado, el cuidado de los linderos agrícolas y la realización de rituales de agradecimiento a la Pachamama. Además, simbolizan la conexión entre la comunidad y la tierra, transmitiendo valores que han perdurado por generaciones.

Una de las prácticas más emblemáticas es la rosqueada o roscayawi, que se celebra cada 1 de enero. Durante esta ceremonia, las nuevas autoridades son investidas con cadenas de pan rosca y frutas, símbolos de abundancia y prosperidad para las cosechas.

La resolución también establece que la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno deberá presentar un informe cada cinco años sobre el estado de esta tradición.

El objetivo es garantizar su continuidad frente a desafíos como la pérdida de interés entre los jóvenes y el debilitamiento del idioma aimara, amenazas que ponen en riesgo su preservación.

Con esta declaratoria, el Estado peruano reafirma su compromiso con la protección de la memoria histórica de los antiguos mallkus y jilaqatas. La medida busca fortalecer la identidad cultural del altiplano puneño y asegurar que estas prácticas no desaparezcan con el tiempo.

El reconocimiento oficial no solo valora el legado de las comunidades aimaras, sino que también promueve su visibilidad y respeto a nivel nacional. Las autoridades tradicionales y los pobladores de Pomata celebraron la decisión, ya que les permite mantener viva una herencia que define su forma de vida y su relación con el territorio.