El desborde del río Coata en Puno ha dejado una estela de destrucción que afecta a más de cinco mil pobladores de sus cuencas. Félix Suasaca, exdirigente de la cuenca, informó que la ayuda oficial se ve frenada porque los daños no han sido registrados por la agencia agraria, lo que impide que los afectados reciban apoyo.
Félix Suasaca explicó que, a pesar de la evidente devastación en las comunidades, la agencia agraria de Puno no ha actualizado el registro de los daños. Aunque la Defensa Civil de Coata coordinó con la agencia, los daños no se reflejan en el sistema, como si las inundaciones nunca hubieran ocurrido. Esta situación ha generado indignación entre los pobladores, cuyos cultivos arrasados no figuran en los registros oficiales.
La agencia agraria justifica que la aseguradora cuantificará los daños después de las inundaciones. Sin embargo, Félix Suasaca cuestiona esta postura, señalando que la evaluación será menos precisa una vez que las aguas retrocedan. La falta de registro impide que se activen mecanismos de ayuda para los damnificados, dejándolos en una situación crítica.
Suasaca mencionó que se ha tenido una reunión con el gobernador regional sobre la defensa ribereña, pero el proyecto no se ha ejecutado. Actualmente, se espera una reunión general con la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el Ministerio de Agricultura (Minagri) para el 31 de este mes, lo que genera incertidumbre y demora en la atención de la emergencia.
La principal preocupación es que, al no estar registrados los daños de los cultivos, los agricultores afectados no podrán acceder a ningún tipo de apoyo. Félix Suasaca exige que la Agencia Agraria ingrese la información al sistema para que se puedan reforzar las acciones en favor de quienes perdieron sus cosechas y medios de subsistencia.
Finalmente, Félix Suasaca informó que el sábado habrá elecciones para el coordinador regional de la plataforma de afectados por metales pesados de diversas cuencas de Puno. Mientras tanto, la urgencia en Coata se centra en que las autoridades reconozcan y registren la magnitud de los daños ocasionados por las inundaciones, para que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.
