A pesar de la celebración de los tradicionales carnavales en el país, las protestas persisten en diversas regiones debido a la falta de respuestas por parte del gobierno de Dina Boluarte. Según la analista política Diana Pasaca, los recientes cambios ministeriales no logran satisfacer las demandas ciudadanas.
La experta critica que, a pesar de modificarse solo cuatro carteras, áreas clave como Interior, Defensa y el premier Alberto Otárola quedaron intactas. Pasaca utiliza la expresión «se han cambiado mocos por babas» para ironizar sobre la situación actual.
La falta de suministros, la crisis económica y las medidas represivas contra manifestantes persisten en regiones como Puno.
El nuevo ministro de Energía, Rómulo Mucho, no logra convencer a la población. A pesar de ser puneño, su cercanía al fujimorismo y a Keiko Fujimori le resta legitimidad. Pasaca sentencia que el actual gobierno, respaldado principalmente por el fujimorismo, representa los intereses del «partido perdedor» en las elecciones del 2021. Mientras esta situación persista, las demandas sociales continuarán sin ceder.
