La División de Investigación Criminal detuvo a los efectivos Jesús Maycol Mamani Vargas y Jeison Vilcapoma Vilcapoma por sustraer un fusil AKM del vehículo policial EPG-450 en el complejo Santa Rosa de Juliaca el 8 de junio de 2025 tras omitir protocolos de entrega de armamento.
El suboficial de segunda Jaison Vilcapoma Vilcapoma había asumido la responsabilidad del armamento el 7 de junio a las 06:20 horas, pero durante el relevo solo entregó una pistola SigSauer serie 24B302138, «omitiendo inexplicablemente el fusil AKM» serie 650462 que permaneció dentro del patrullero durante toda la noche.
La ausencia del arma de guerra se detectó oficialmente a las 06:35 horas del 8 de junio cuando el sargento segundo Raúl Miramira Bizarro notificó la pérdida al capitán Alex Espinoza Rojas, jefe de la UNEME PNP Juliaca, tras constatar que el fusil no había sido internado correctamente.
Los efectivos fueron capturados en flagrancia delictiva aproximadamente a las 05:00 horas en la avenida Manuel Núñez Butrón con jirón Los Olivos, urbanización La Florida, en la salida hacia Puno. Durante el operativo dirigido por el comandante Luis Adolfo Herrera Chirinos se incautaron dos equipos celulares como evidencia.
La fiscal provincial Zindy Enríquez Leiva de la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de San Román dispuso la continuación de las investigaciones por hurto de armamento de guerra y omisión de funciones contra la administración pública. La 17ava Fiscalía del Fuero Militar Policial asumió competencia del caso.
Las autoridades realizaron la inspección criminalística del vehículo policial con participación del Ministerio Público y defensa técnica especializada. El fiscal Teniente Coronel Wilver Loayza Torrico representa al fuero militar considerando que los implicados pertenecen a la institución policial y el delito involucra armamento de guerra.
La Policía Nacional ha iniciado procesos disciplinarios internos paralelos a la investigación fiscal por la gravedad de los hechos. El capitán Espinoza declaró que «se están tomando las medidas necesarias para recuperar el armamento perdido y evitar futuros incidentes» mientras refuerzan los protocolos de seguridad.
El incidente evidencia fallas sistemáticas en los protocolos de custodia de armamento policial, donde la negligencia del responsable al omitir la entrega reglamentaria del fusil AKM facilitó su sustracción posterior. Los detenidos permanecen bajo custodia mientras continúan las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas del hurto.