En un acto de unidad, más de 60 deudos de fallecidos y 2000 heridos durante las protestas contra el régimen de la presidenta Dina Boluarte, se unieron para exigir justicia al Estado peruano. Responsabilizan al gobierno por la masacre ocurrida en varias regiones y anunciaron en conferencia de prensa que presentarán una denuncia internacional por las fallas en el acceso a la justicia local.
Durante la conferencia, los deudos y heridos expresaron su determinación a pesar de amedrentamientos y persecuciones políticas. Señalaron ser hermanos, padres, hijos, y familiares de aquellos que perdieron la vida, y destacaron que viven con las secuelas de la masacre ocasionada por el gobierno. Unidos, buscan justicia y no se callarán más.
Los testimonios revelaron la devastación en sus vidas ante la ausencia de seres queridos, asesinados por militares y policías. Los heridos relataron las secuelas permanentes que les dejó la masacre, con perdigones aún alojados en sus cuerpos.
Exigen al gobierno peruano reconocer formalmente su responsabilidad en estos hechos lamentables, donde cientos de familias quedaron desamparadas. Además, solicitan justicia y reparación. Señalan irregularidades en el proceso judicial a nivel local y anuncian su decisión de llevar el caso a organismos internacionales para investigar las violaciones a los derechos humanos.